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¿Un autónomo necesita una asesoría?

El hecho de trabajar por cuenta propia requiere de realizar algunas gestiones con la Administración. Contar con el trabajo de las asesorías en Elche puede ser de gran ayuda, pero… ¿un autónomo necesita una asesoría?

El autónomo puede elegir si contar con asesoría o no

Hay muchos autónomos que prefieren ser ellos quienes lleven las gestiones fiscales, contables y laborales, aunque a la mayoría les resulta mucho mejor contar con un asesor fiscal profesional. Todo depende de la habilidad existente por parte del autónomo en el pago de impuestos, así como los sistemas informáticos y otras gestiones obligatorias.

Como profesionales, una asesoría fiscal, laboral y contable podrá hacer ganar mucha tranquilidad a los profesionales independientes, aunque hay grupos específicos que son los que más lo requieren. Entre ellos, destacan:
  • Autónomos que dan trabajo a otras personas. Esta clase de trabajadores autónomos son los que tienen más complejidad que la de un autónomo independiente. En este caso, contar con profesionales del sector de la asesoría es vital para poder hacer que todo vaya correctamente.
  • Aquellos autónomos que no cuenten ni con los conocimientos adecuados ni con el tiempo suficiente para estar al día en cuanto a sus obligaciones relacionadas con la Administración.
  • Autónomos agrarios, que son quienes cotizan en un régimen especial conocido como SETA (Sistema Especial para Trabajadores por cuenta propia y Agrarios) con particularidades específicas.
  • Autónomos societarios y administradores. En este caso, como socios de una empresa, tienen unas características especiales, las cuales se diferencian del autónomo medio.

La inspección de hacienda y su proceso

Para estar preparado ante una inspección de Hacienda, lo mejor es contar con el apoyo de una asesoría fiscal en Elche, es la mejor forma de ir siempre en la buena dirección y evitar cualquier problema.

Los pasos que sigue una inspección

En primer lugar, hacienda realiza una notificación donde te informará de que te realizará una inspección, la notificación puede ser por correo postal, por correo electrónico o in situ. Una vez citado, deberás acudir a ella y debes tratar de ser puntual. Te harán una serie de preguntas que debes contestar siendo lo más conciso posible. Trata de no dar información de más, ni de menos.

En caso de que te haya citado la Dependencia de Gestión Tributaria, no hace falta que lleves documentación contable, pues no te la solicitarán en ningún caso. Sin embargo, si la cita te la da la Dependencia de Inspección es posible que sí te pidan la contabilidad de tu empresa.

Una vez ha concluido la inspección, realizarán unos documentos llamados diligencias donde se recogen una serie de hechos. Si en algo no estás conforme debes hacerlo constar. Por otro lado, también indicarán la cantidad de dinero que debes ingresar en caso de que así lo decidan, basándose en hechos demostrables.

Por último, habrá un acta donde podremos indicar si estamos de acuerdo o disconformes con lo que nos imputan. Hay que estar muy seguros de lo que firmamos, pues una vez que hemos firmado, ya no hay marcha atrás y no podremos recurrir.

Exención del IRPF en caso de producirse un despido

Una de las funciones que tiene una asesoría laboral en Elche es, como su propio nombre indica, asesorar, informar sobre todo lo que puede interesar tanto a empresas como a trabajadores o profesionales autónomos, entre otros. En este artículo queremos hablaros acerca de la exención del IRPF en caso de despido.

Excepciones que no tributarían en el IRPF

Normalmente, la indemnización por despido puede ser considerada como rendimiento de trabajo, razón por lo que tributaría en el IRPF dado que se trata de un ingreso más del trabajador derivada de su relación laboral, aunque hay diferentes excepciones. Las indemnizaciones derivadas del despido disciplinario y/o despido objetivo tendrán un límite relativo establecido a través de un tope máximo de cantidad a cobrar.

Entre ellos se encuentra el despido disciplinario. En este caso, si se reconoce que el despido es improcedente, el trabajador tendrá derecho a 33 días por año trabajado con un límite máximo de 24 mensualidades. Si el despido es objetivo, la empresa tiene que dar una indemnización de 20 días por año trabajado con un tope máximo de 12 mensualidades.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que el artículo 7 (apartado e) de la LIRPF, indica que toda indemnización por despido disciplinario u objetivo y cumpliendo con lo establecido en la reforma laboral de 2012 y cuya cuantía no exceda del límite absoluto de 180.000 euros, estará exenta siempre y cuando se declare la improcedencia del despido ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) o por los Tribunales de Justicia.

La exención de tributación no se aplica cuando el despido se deba a un Expediente de Regulación de Empleo aprobado ni tampoco para el resto de indemnizaciones correspondientes a la finalización de los contratos temporales.

ERE y ERTE, ¿qué requisitos tienen para ponerse en marcha?

Para muchas empresas, contar con la ayuda de una firma de asesores de empresas en Elche es de gran ayuda, sobre todo porque puede haber casos en los que no se sabe bien cómo actuar, como por ejemplo en caso de los ERE y ERTE. Se trata de mecanismos extraordinarios con los que se pueden prescindir de empleados.

Cómo poner en marcha un ERE o un ERTE

Para que una empresa pueda recurrir a esta medida, no vale con quererlo y ya está, están obligadas a cumplir con diferentes requisitos legales. De lo contrario no podría llevarse a cabo ninguna de estas dos medidas.

Para que la empresa pueda solicitar un ERE o un ERTE, la empresa debe tener pérdidas económicas, bien sean actuales o previstas. En la gestión contable se debe reflejar una reducción de ingresos o ventas en tres trimestres consecutivos. Por otro lado, el empresario podrá alegar diferentes circunstancias para poder acreditar una mala situación económica.

También se pueden alegar cambios en la producción cuando una empresa afronte cambios a la hora de organizar su producción o tengan causas productivas que desemboquen en cambios de mercado.

Otros motivos pueden ser razones organizativas derivadas del cambio dentro del ámbito de sistemas y metodología de trabajo del personal y por causas técnicas que deriven en cambios dentro del ámbito de los medios o instrumentos de producción entre otros. Un ejemplo podemos encontrarlo cuando una empresa ha sufrido un incendio o una inundación, por ejemplo, y sus instalaciones se han visto seriamente deterioradas.

¿Se puede denunciar a un vecino por hacer demasiado ruido?

En una asesoría jurídica en Elche se trabaja en muchos campos diferentes, como por ejemplo en el de las comunidades de vecinos, donde en más de una ocasión pueden llegar a producirse problemas que requieren de la intervención judicial para ser solucionados porque no se ha llegado a ninguna clase de acuerdo por parte de los propietarios y/o arrendatarios.

¿Qué hacer con los vecinos ruidosos?

Lo primero que hay que hacer es intentar solucionar el problema de forma pacífica con los vecinos causantes de los ruidos. Lo lógico es hablar con ellos de forma tranquila e intentar llegar a un acuerdo. En este caso, debe ser el Presidente de la comunidad o Administrador quien intente el diálogo.

En caso de que tras la charla los ruidos sigan igual o peor, se debe proceder a hacer una denuncia, pero solo si los ruidos se hacen fuera de las horas no permitidas. Es importante conocer que cada Ayuntamiento tiene su propia normativa en la que se establece el nivel de ruido (decibelios) máximo que se puede hacer en una vivienda.

Normalmente se permite hacer ruido desde las '08:00 hasta las 00:00h, aunque dependiendo de la localidad puede variar, pero siempre con un tope máximo de decibelios. En caso de que se sobrepasen, la policía municipal iría con un medidor de decibelios para probar que se está sobrepasando el nivel permitido.

Si el ruido sobrepasa los niveles legales y además es fuera de los horarios establecidos en la normativa local, se puede proceder a denunciar. Otra alternativa es presentar una reclamación vía administrativa ante el Ayuntamiento e interponer una demanda en la jurisdicción civil para poder exigir que el vecino cese de su conducta.