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¿Qué tipos de facturas hay?

En nuestra asesoría laboral en Elche ayudamos a muchos trabajadores autónomos, ya que en sus inicios suelen tener muchas dudas sobre la realización de facturas, por lo que nos hemos motivado a escribir un artículo haciendo una clasificación de las diferentes facturas que existen, además de señalar cuando es el momento de usar cada una.

Tipos de facturas

  • Factura ordinaria: Es la que se usa de forma habitual, incluye tanto los datos fiscales del cliente como de la empresa, además el IVA debe ir desglosado y se deben numerar de manera consecutiva.
  • Factura rectificativa: Se emite cuando se emite una factura ordinaria pero nos hemos equivocado en algo, por ejemplo, porque se nos olvida añadir algún producto o realizar un descuento. Este tipo de facturas pueden realizarse siempre que no hayan pasado más de cuatro años desde que se haya emitido la factura ordinaria. Se debe indicar que es una factura rectificativa, el motivo de la rectificación y el nuevo importe.
  • Factura recapitulativa: Es aquella factura que en un único documento recoge varias transacciones de un mismo cliente realizadas en distintas fechas pero en un mismo mes natural.
  • Factura simplificada: Es una factura que no incluye todos los datos que solicita la ley. Por ejemplo, los tickets de compra que nos dan en el supermercado son considerados un tipo de factura simplificada. En este tipo de facturas no es necesario añadir los datos del cliente y se pueden emitir cuando la compra es inferior a 3000 euros.
  • Factura proforma: Se trata de un tipo de factura que no es válida a nivel contable, por tanto, no hace falta numerarla ni sellarla, pero sí debe añadir la palabra “proforma”, para identificar que se trata de este tipo de factura. Se usan para hacer presupuestos.

¿Qué es el modelo 232?

Contar con una asesoría fiscal en Elche es una gran ayuda para muchos autónomos y empresas ya que las labores que desempeñan requieren un trabajo que quita muchas horas que se podrían emplear en trabajar en el propio negocio, además de que hay que formarse en la materia para hacer las cosas bien, por ejemplo ¿sabes lo que es el modelo 232? Te lo contamos:

El modelo 232

Se trata de un modelo que apareció por primera vez en el año 2017 y tiene como objetivo que se declaren las operaciones relacionadas con países o territorios considerados como países fiscales. Por tanto, si eres una empresa o un autónomo y realizas este tipo de operaciones estás en la obligación de presentar el modelo 232.

Cómo se rellena

En primer lugar te pedirán que rellenes tu nombre y apellidos y tu NIF. A continuación deberás rellenar el código CNAE de la actividad principal que desarrollas, además, en caso de que sea necesario, deberás marcar si se trata de una declaración complementaria o sustitutiva (la primera opción en caso de que tengas que incluir datos que olvidaste en una declaración anterior, la segunda opción en caso de que vayas a sustituir información de una declaración anterior). Una vez indicado esto, hay tres bloques más a rellenar:
  • Bloque 1: Información de operaciones con personas o entidades vinculadas.
  • Bloque 2: Operaciones con personas o con entidades vinculadas en caso de aplicación de la reducción de las rentas procedentes de activos intangibles.
  • Operaciones con paraísos fiscales.
Este modelo debe presentarse de manera telemática obligatoriamente, desde la sede de la Agencia Tributaria.

Cómo reclamar a Hacienda

Por suerte o desgracia en hacienda trabajan humanos y como humanos que son, también cometen errores, las buenas noticias es que, si nos perjudican, podemos reclamar. Ante cualquier problema relacionado siempre podéis contar con la ayuda de una asesoría fiscal en Elche. Hoy os vamos a explicar a grandes rasgos, como se puede reclamar a Hacienda si cometen un error.

Pasos para presentar una reclamación

En el supuesto de que Hacienda no nos ingrese la cantidad de dinero que nos corresponde según la declaración presentada y aceptada, bastaría con presentar un escrito de rectificación.

Debemos tener en cuenta que, en caso de equivocación por parte de Hacienda, no sólo tenemos derecho a que nos devuelvan el dinero que corresponde, sino que también tenemos derecho a cobrar aquellos intereses que se generaron desde el día que cometieron el error.

Una gran ventaja es que tenemos tiempo suficiente para reclamar, un error de este tipo no prescribe hasta pasados cuatro años.

Los pasos a seguir para presentar nuestra reclamación vía telemática serían los siguientes:
  • Debemos acceder a la Sede Electrónica de la web de la agencia tributaria y loguearnos o bien con certificado, con DNIe o con el sistema Cl@ve.
  • A continuación, accederemos al apartado “Recursos, reclamaciones, otros procedimientos de revisión y suspensiones.
  • Haremos clic en “Procedimientos especiales de revisión” y seguidamente en el enlace “Devolución de ingresos indebidos”.
  • Ahora clicaremos en “Presentación de recurso o solicitud”.
  • Rellenaremos el formulario y adjuntaremos toda la documentación necesaria para demostrar el error.
  • Por último, enviaremos la solicitud.

Qué es el FOGASA y cómo funciona

En una asesoría jurídica en Elche, una de las funciones que se tienen muy presentes es la de informar a todos sus clientes acerca de todo lo relacionado con su desempeño como asesoría. Una de las dudas que tienen muchas personas está relacionada con el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA).

Lo que hay que saber del FOGASA

El FOGASA es un organismo adscrito al Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Éste garantiza a los trabajadores la percepción de salarios o indemnizaciones por despido o incluso por extinción de la relación laboral que estén pendientes de pago debido a la insolvencia o un proceso concursal del empresario.

Hay que destacar que el FOGASA está financiado con dinero público y será quien se encargue de pagar la indemnización cuando el empresario no cumpla, aunque con ciertas condiciones. El montante máximo es de una anualidad, sin que el salario diario, como base de cálculo usada, pueda superar el doble del salario mínimo interprofesional que haya sido fijado por el Gobierno, donde se incluirá una parte proporcional de las pagas extraordinarias.

Por otro lado, no hay que olvidar que, en muchas ocasiones, el cierre de una empresa así como el despido de los trabajadores, va precedido por un impago de salarios. En este caso, el FOGASA también puede ayudar a los trabajadores para poder abonar los salarios pendientes de pago por insolvencia o concurso de acreedores en la empresa. En este caso, el máximo asumible es el equivalente a 120 días de trabajo.

Lo que debes saber sobre las horas extraordinarias

Contar con una asesoría laboral en Elche puede ser esencial cuando entran nuevas normativas legales, como por ejemplo la nueva normativa que obliga a las empresas a registrar el horario de sus empleados, con el objetivo de que se controlen las horas extraordinarias y que éstas sean compensadas, pero… ¿qué sabemos sobre las horas extraordinarias?

Definición

Las horas extraordinarias no son más que aquellas horas de trabajo que se realizan fuera de la jornada de trabajo ordinaria que está fijada en el contrato.

Cabe destacar que las horas extraordinarias deben ser realizadas voluntariamente por el trabajador a excepción de que se haya realizado un acuerdo determinado, definido en el contrato o en el convenio colectivo, que, en ese caso, ya no se trataría de algo voluntario.

Marcando límites

Hay una serie de límites y prohibiciones en relación a las horas extraordinarias. Por ejemplo, según la ley está prohibido que realicen horas extraordinarias:
  • Personas menores de edad
  • Trabajadores con contrato de tiempo parcial, salvo en casos de prevención, de reparación de siniestros o de otros daños urgentes.
  • Trabajadores en horario nocturno o en trabajos por turnos, salvo en casos de prevención, de reparación de siniestros o de otros daños urgentes.
  • Personas que han sido contratadas en centros especiales de empleo que tienen algún tipo de discapacidad.
Por otro lado, aunque el resto de trabajadores sí pueden hacer horas extraordinarias, hay un límite máximo: no se pueden sobrepasar las ochenta horas anuales, horas que se podrían llegar a reducir a través de la negociación colectiva o en el contrato, pero nunca es posible su ampliación.